lunes, 13 de mayo de 2013

Argumentos en contra del "matrimonio" homosexual

Sí, es políticamente incorrecto, pero éso no quita que siga luchando para que se deje llamar matrimonio a algo que no lo es.
1.Va en contra del concepto de matrimonio: El matrimonio desde hace milenios siempre ha significado la unión de un hombre con una mujer. El matrimonio es la base de una familia, el pilar de una descendencia, y evidentemente las parejas homosexuales carecen de esa capacidad. Llamarlo matrimonio es simplemente contradecir su definición natural. El origen del matrimonio es la presentación y consagración de una nueva familia ante Dios, y si los homosexuales no pueden tener descendencia y no hay religión que acepte sus matrimonios, estas uniones carecen de lógica.
2.El matrimonio no les da más derechos: Uno de los argumentos a favor de estas farsas es que al no poder casarse, carecen de unos derechos que sí tienen el resto de ciudadanos. Mentira. En la mayoría de los países existen las uniones civiles (o parejas de hecho), derivado estatal de los matrimonios religiosos y que les concede los mismos derechos de herencia, por ejemplo, a la vez que admite los matrimonios unisex.
3.Una relación gay no es lo mismo que una normal: Mientras que en EE.UU. el nº medio de parejas por persona heterosexual a lo largo de la vida es de cuatro, para cada homosexual la cifra asciende a cincuenta.
4.Es antinatural: Hay que decirlo, el hombre está diseñado para reproducirse con la mujer (y viceversa). Somos así genéticamente, no es algo que se pueda discutir. La naturaleza no es homófoba, es inteligente, y sabe perfectamente que el creciente número de homosexuales implica una disminución en las tasas de natalidad. Me acuerdo de una escena de la película La Vida de Brian en la que un activista pide que los hombres tengan derecho a parir. Que alguien que no pueda parir pida derecho a hacerlo es igual de ridículo que una pareja que no pueda tener descendencia pida tener derecho a hacerlo. Y si alguien piensa en los matrimonios (los de verdad, no los paripés de bodas) que no pueden tener hijos por razones genéticas, decir que evidentemente sí se pueden casar porque el código penal no contempla el cambio de derechos por tener una enfermedad. Comparar este tipos de matrimonios (con un problema genético específico) con los homosexuales implica llamar enfermos a los gays.
5.Es inconstitucional: Según la Constitución Española de 1978, «el hombre y la mujer tienen derecho a contraer matrimonio con plena igualdad jurídica». En ningún caso se habla de "el hombre con el hombre" o "la mujer con la mujer", y hay que tener en cuenta el significado de las palabras cuando se escribieron, que evidentemente no se referían a este tipo de matrimonios.
6.Un matrimonio homosexual no es recomendable para los niños: Si no pueden tener hijos, por algo será; pero cómo no el hombre siempre intenta saltarse las reglas de la naturaleza (y siempre pierde, por cierto). para el correcto crecimiento de un hijo necesita un padre y una madre. Evidentemente ésto no es siempre posible, pero precisamente por éso a los huérfanos siempre se les ha intentado buscar padres, o por éso cuando se separa un matrimonio se intenta que el niño vea a los dos padres y no solo a uno, porque los necesita a ambos, y por éso existen el padrino y la madrina, y no dos padrinos o dos madrinas. La humanidad siempre ha sabido que un niño necesita dos figuras no iguales, sino complementarias, una que le cuide más y le consuele y otra que le corrija los errores. Además, como se ha indicado en el 3º apartado, las relaciones homosexuales son muchísimo más inestables, por lo que el hijo estaría más expuesto a conflictos y tras el divorcio probablemente volvería a estar huérfano.
7.La no-adopción no implica una reducción de derechos: Los niños, y tal vez ésto sea lo que no entienden muchos, no son unos perros que se puedan comprar para hacerte compañía, son seres humanos. En una adopción deben prevalecer siempre los derechos del adoptado sobre los de los nuevos padres. Las personas solteras o las que tienen cierta edad no pueden adoptar; ¿es éso una discriminación? No, es anteponer las necesidades del niño, que no tiene la garantía de que vaya a ser correctamente educado por una sola persona o por una demasiado mayor para cuidarle el tiempo suficiente. Si un solo hombre o una sola mujer no son aptos para cuidar a un niño, ¿por qué lo iban a ser dos?
8.No hubo referéndum: En España se cuenta poco con el pueblo, y menos cuando sabes que vas a perder. Mientras que en otros países como Francia se sometió a voto, en España se dejó de lado al pueblo para aprobar la ley con los votos del PSOE, IU y PNV (que cedió a cambio de concesiones separatistas). En EE.UU. se ha hecho el referéndum en 32 estados (entre ellos California), y en ninguno ha ganado el matrimonio gay. Si se hubiese hecho un referéndum en España cuando se aprobó, no me cabe la menor duda de no se habría legalizado. Al fin y al cabo los referendos están para aprobar medidas polémicas y de gran importancia.
9.Si se aprueba el matrimonio homosexual, ¿qué pasa con el resto de relaciones sexuales? Los argumentos basados en la ausencia de derechos que emplean los defensores de los matrimonios homosexuales y que son una falacia como se demuestra en el segundo apartado, también se podrían aplicar a polígamos (si ocho personas se quieren mucho, ¿por qué no se van a poder casar?), a incestos, a necrófilos (en Tailandia se casó un hombre con un cadáver, o a zoófilos (Nietzsche se enamoró de su caballo, ¿si le quería por qué no pudo casarse con él?).

Un sistema electoral justo

En estas elecciones hemos podido ver claramente lo injusto que es nuestro sistema electoral. Formaciones como UPyD, Izquierda Unida, Foro de Ciudadanos o Equo, que se presentaban a nivel nacional, han obtenido menos representantes que los independentistas del PNV, BNG, CiU, ERC y Amaiur / Bildu / Batasuna / ETA, ha pesar de en muchos casos quintuplican su número de votos. La excusa que se pone en este país para justificar este sistema creado por el antidemocrático francés Víctor d'Hondt, es que con él se consiguen gobiernos fuertes, ya que si no fuese por este sistema, el PP, por ejemplo, no habría llegado a la mayoría absoluta y tendría problemas para gobernar. ¿Pero la democracia no consiste acaso en hacer caso de lo que diga el pueblo, y si este ha votado en un 43% a un partido político, que sea el 43% del parlamento el que lo represente? Esta ley electoral favorece a los partidos grandes (PP y PSOE), pero aun más favorece a los partidos separatistas (PNV, CiU, BNG, CC...) que tienen votos en una sola región y obtienen así muchos más diputados que uno que se presente a nivel nacional.

Desde este pequeño rincón de libertad de Internet me dispongo a hacer mi propuesta para un sistema electoral justo, basado en la representación real parlamentaria, un sistema unicameral y la separación entre poderes. Su nombre es método del resto mayor, en concreto el que utiliza el cociente Hare.

Ley de incompatibilidad: Una persona, aunque ostente algún cargo público, podrá presentarse a varios puestos políticos diferentes, pero en caso de ser elegida para desempeñar varios a la vez, deberá escoger solamente uno y dimitir o rechazar al resto. Esta ley no afectará a los cargos ejercidos de forma provisional.

ELECCIONES LEGISLATIVAS:
Se elegirá un sistema de representación parlamentario unicameral, llamado Cortes Españolas, formado por un total de 350 parlamentarios, por lo que la mayoría absoluta sería de 177 parlamentarios (uno más de lo necesario para evitar tránsfugas). Las modificaciones de leyes se votarán en el Parlamento, pero las más polémicas (que se determinarán con recogidas de firmas y denuncias) deberán someterse a referéndum nacional. Los parlamentarios deberán jurar defender a España, a su pueblo y a su tradición para poder ocupar su escaño. La adjudicación de escaños se realizaría utilizando el método del resto mayor con el cociente de Hare de la siguiente forma:
  1. Se obtiene la cuota de reparto, dividiendo el nº de escaños (en este caso 350) entre el nº total de votos (sin contar votos en blanco, votos no válidos y abstenciones).
  2. Se multiplican los votos de cada partido por la cuota y se redondean a la baja; de esta forma obtendremos el primer número de parlamentarios de cada partido.
  3. Después se obtendrían los restos, es decir, los decimales que se redondearon en el apartado anterior (nº de escaños sin redondear menos nº de escaños redondeado a la baja).
  4. Se hallan los asientos sin ocupar (nº de escaños que existen (350) menos el nº de escaños ya ocupados).
  5. Los escaños que estén sin ocupar se les darán a los partidos con restos mayores hasta que estén todos ocupados (uno por partido, cuanto mayor resto mayor preferencia), y en caso de tener el mismo resto dos o más partidos, el escaño iría a parar al que tuviese más votos, y si además también estuviesen empatados a número de votos, se sortearía.
  6. ELECCIONES PRESIDENCIALES:Como en la mayoría de democracias, el pueblo elegirá por separado al gobierno del parlamento, a diferencia de las leyes actuales. A la presidencia podrá presentar un máximo de un candidato cada partido (pudiendo compartir varios partidos al mismo candidato); además podrá haber candidatos independientes siempre que consigan el aval mínimo dictado por la ley.

    El Presidente es el encargado de elegir al resto del gobierno, pudiendo ser el vicepresidente cualquier ciudadano, pero los ministros deberán tener experiencia en sus determinados ministerios, escogiéndose por su experiencia y logros personales en vez de por su "color" político, por lo que se elegirán de entre los principales dirigentes de cada ministerio, o por lo menos, deberán demostrar ser expertos en el campo determinado
  7. ELECCIONES MUNICIPALES:Con el objetivo de impedir pactos antidemocráticos que decidan las alcaldías de los municipios, gobernará en cada municipio la lista electoral más votada. En el caso de que ningún partido obtenga mayoría absoluta y de que la diferencia entre los dos partidos más votados sea menor que la décima parte de la suma de sus votos, se reunirá de forma extraordinaria el pleno municipal y elegirá al alcalde adaptando el método de desempate empleado en las elecciones presidenciales, teniendo en cuenta que en vez de diputados votarán concejales y los valores de la mayoría absoluta dependerán del número de miembros del pleno.

Sistema parlamentario y sistema presidencial

Los países democráticos siempre se rigen por uno de estos dos sistemas, el parlamentario y el presidencial. En España tenemos un sistema parlamentario, al igual que en el resto de los países europeos, y consiste en que la gente escoge mediante su voto al parlamento, y después es éste el que elige al gobierno. En un sistema parlamentario, en especial en España, la división de poderes es prácticamente nula, interviniendo el Congreso en la elección del presidente, propiciando así pactos de los que salen beneficiados los partidos minoritarios independentistas, y a su vez el gobierno interviene constantemente en la justicia mediante el Tribunal Constitucional y el indulto.

Para conseguir una separación real de poderes y para permitir que el pueblo eligiese directamente a su presidente, sin la intervención de ningún parlamento, EE.UU. creó el sistema presidencial o presidencialista, el cual está implantado en todas las democracias del mundo salvo en las europeas, que quizá por tradición siguieron manteniendo el parlamentario a pesar de su reducida división de poderes y demás propiedades democráticas. Las ventajas del presidencialismo están claras: separación de poderes entre el ejecutivo y el legislativo de forma que siempre se garantiza el gobierno del más votado y no del que haga más pactos en el parlamento; Inexistencia de vinculación del poder ejecutivo con el partido político mayoritario en el Congreso, evitando caer en partitocracias; menor trascendencia de los partidos minoritarios, a diferencia de países como España donde pueden decidir gobiernos y la aprobación o no de leyes, y representación parlamentaria más justa ya que al no depender la elección del gobierno del parlamento no hacen falta grandes mayorías absolutas y sistemas de representación injustos como el español.

¿Y cuales son sus desventajas? La única destacable es la (en teoría) incapacidad del parlamento para presentar una moción de censura y acabar así con un gobierno que no cumpla sus alturas. Sin embargo, otra vez EE.UU., se adelantó y en sus leyes incluye el llamado Impeachment, que consiste en la aprobación por parte del parlamento de un procesamiento por el cual se destituye a un alto cargo público; es decir, similar a la moción de censura pero que en vez de afectar al conjunto del gobierno es más precisa y afecta a un determinado miembro de él. Otra herramienta de los sistemas presidenciales para propiciar la separación de poderes es la incompatibilidad de cargos, mediante la cual uno no puede acaparar un puesto en el gobierno con uno en el parlamento ni con uno en el sistema judicial, impidiendo así que los jueces (en teoría imparciales) fuesen miembros del gobierno o del parlamento, como fue Garzón con el PSOE. Esta es la realidad objetiva, y mi opinión es que España debería tener un sistema presidencial, porque si bien pienso que éste es mejor, los dos son óptimos para dirigir un país pero cada país debería escoger el que más se adapte a sus ciudadanos. Y en España, donde en más de treinta años seguidos de democracia solamente en unas elecciones se obtuvo una mayoría absoluta en el número de votos, es evidente que para conseguir gobiernos fuertes solamente quedan dos opciones: un sistema de representación parlamentaria injusto, como tenemos actualmente, o un sistema presidencial donde la elección del gobierno dependa directamente de los ciudadanos, sin intermediarios.

La Monarquía, una institución inútil

se han publicado dos noticias importantes, las dos relacionadas con los salarios de los españoles. La primera, que el salario mínimo se congela en los 641 €, es decir, que este año no subirá el salario mínimo, y me temo que seguirá así durante un largo período de tiempo. A la vez, curiosamente la Casa Real saca a lucir algunos de los gastos que hace la monarquía, si bien únicamente se han publicado lo que llaman sueldo, si bien no lo es, del Rey y del príncipe. ¿Y por qué digo ésto último? Porque normalmente se llama salario a la cantidad que recibe un trabajador por su trabajo realizado, y el rey ni es un trabajador ni trabaja; además, en ese "sueldo" no están incluidos los gastos de comida, luz, gas, mantenimiento, servicio, transportes... que ocasiona la monarquía. Me parece también ridículo que los comparen con la monarquía británica, diciendo que los gastos de esta última son de 40.000.000 € y los de la nuestra de únicamente 9.000.000 €. Decir que en el presupuesto británico están incluidos todos los gastos de mantenimiento de palacios y de salarios del personal, mientras que en el español no; y aunque así fuera, me parece ridículo estar orgulloso de ser el más ahorrador de los que más gastan, o de otra forma, el más inteligente de los imbéciles.

que digan que la monarquía española es barata, porque me imagino que más barata le saldrá la monarquía a Francia, y a Alemania, y a Italia, y a Polonia, y a Rusia... que creo que les cuesta anualmente 0 € (y no habléis de los gastos de los jefes de estado porque os recuerdo que existen los sistemas presidenciales). ¿Será porque no tienen? El caso es que desde hace unos cuantos siglos, desde el 1789, la monarquía se ha convertido en una institución inútil, obsoleta, símbolo de la injusticia, en la que a un ser humano, por el simple hecho de apellidarse Borbón, se le resuelve la vida a costa de los demás, que seguiremos con un salario mínimo infinitamente menor que el del rey. ¡Arriba España, pero sin rey!

La Monarquía, una institución inútil

Hoy, día de los inocentes, se han publicado dos noticias importantes, las dos relacionadas con los salarios de los españoles. La primera, que el salario mínimo se congela en los 641 €, es decir, que este año no subirá el salario mínimo, y me temo que seguirá así durante un largo período de tiempo. A la vez, curiosamente el día de los Santos Inocentes, la Casa Real saca a lucir algunos de los gastos que hace la monarquía, si bien únicamente se han publicado lo que llaman sueldo, si bien no lo es, del Rey y del príncipe. ¿Y por qué digo ésto último? Porque normalmente se llama salario a la cantidad que recibe un trabajador por su trabajo realizado, y el rey ni es un trabajador ni trabaja; además, en ese "sueldo" no están incluidos los gastos de comida, luz, gas, mantenimiento, servicio, transportes... que ocasiona la monarquía. Me parece también ridículo que los comparen con la monarquía británica, diciendo que los gastos de esta última son de 40.000.000 € y los de la nuestra de únicamente 9.000.000 €. Decir que en el presupuesto británico están incluidos todos los gastos de mantenimiento de palacios y de salarios del personal, mientras que en el español no; y aunque así fuera, me parece ridículo estar orgulloso de ser el más ahorrador de los que más gastan, o de otra forma, el más inteligente de los imbéciles.

Quién me iba a decir a mi hace más de un año cuando escribí el artículo Yo soy monárquico que cambiaría tanto de opinión en tan poco tiempo. Pero dadme margen, es un proceso difícil, y si alguna vez defendí la monarquía no lo hice porque creyese en ella, sino por temor a una república. Sin embargo, me sigue haciendo gracia que digan que la monarquía española es barata, porque me imagino que más barata le saldrá la monarquía a Francia, y a Alemania, y a Italia, y a Polonia, y a Rusia... que creo que les cuesta anualmente 0 € (y no habléis de los gastos de los jefes de estad porque os recuerdo que existen los sistemas presidenciales). ¿Será porque no tienen? El caso es que desde hace unos cuantos siglos, desde el 1789, la monarquía se ha convertido en una institución inútil, obsoleta, símbolo de la injusticia, en la que a un ser humano, por el simple hecho de apellidarse Borbón, se le resuelve la vida a costa de los demás, que seguiremos con un salario mínimo infinitamente menor que el del rey. ¡Viva España, pero sin rey!

domingo, 12 de mayo de 2013

Carta de Tejero a los «pasotas, cobardes y traidores»

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«Está llegando un momento en nuestra patria, que si no se actúa rápidamente nos encontraremos con una España además de pobre, rota. Y la verdad es que si esperamos contar con la clase política para que lo arregle, va siendo una utopía cada vez mayor.
Desde que murió el Generalísimo Franco, tras regalar el reino de España a Juan Carlos de Borbón, empezó el desastre. Éste se inició ya con Suárez, debido a la paulatina entrega de nuestra herencia a los mangantes que la esperaban para destrozarla; como así lo hicieron, hasta que consiguieron convertir a la novena potencia industrial del mundo en una nación a punto de perder su soberanía, ya que puede que sea intervenida por potencias extranjeras, muchas de las cuales pertenecieron al imperio español, cuando en España nacían hombres de verdad.
Estos individuos, se atrevieron a redactar una constitución donde se cambió nuestro mapa político, construyendo uno a la carta, creando unas llamadas autonomías, precursoras de unos separatismos que son las que ahora nos están anunciando a bombo y platillo sus ansias de independencia, sin que haya la menor reacción contra los que las abanderan.
Continuaron apoderándose de nuestro dinero, de tal forma que nos han dejado más que en la ruina, endeudados hasta los ojos, mientras que ellos han amasado miles de millones; millones que han robado a las clases humildes y a la clase media, y ahora nos obligan a pagar sus latrocinios consentidos, ya que ninguno de estos ladrones ha devuelto ni un céntimo del dinero mal adquirido.
Más tarde quitaron a España su dignidad, ya que en el mundo no pinta nada, se ríen de nosotros, y muchos se alegran de lo que nos sucede. ¡Qué bien lo han preparado nuestros ancestrales enemigos! Todas las democracias abanderan libertades, pero en la española se ha convertido en libertinaje. Hay libertinaje en las calles, en los colegios, en las universidades, en nuestra mal llamada cultura y también en contra de nuestras más hondas creencias históricas y religiosas, hasta tal punto que han despertado en mí y en muchos otros un sentimiento de envidia hacia los pueblos que defienden su religión, e igualmente hacia los ciudadanos que escuchan con respeto y con la mano en el pecho su himno nacional.
En nuestra Patria, se anuncia que una masiva reunión de mal nacidos vascos y catalanes iban a hacer una pitada en el campo de fútbol mientras sonara nuestro himno nacional, y se les dejó entrar en el campo con los silbatos permitiéndoles que los usaran, hasta ahogar nuestro himno, y lo hacen en presencia del rey y de toda su corte que aguantaron flemáticamente el abucheo; siguió el partido ¡y allí no paso nada! Los medios de comunicación llegaron a defender la postura de aquellos energúmenos, invocando una libertad de expresión constitucional. ¡De vergüenza!
Este es un problema patrio, y comprendo perfectamente que aquel que sufre con el económico, no tenga ni tiempo ni ganas de preocuparse de los sueños de independencia de aquellos que dicen no sentirse españoles, y que sin contar con el resto de sus conciudadanos intentan desgajar unilateralmente un trozo de la patria.
Aquellos a quienes le han quitado lo más esencial de sus vidas, como es el trabajo, el pan y la vivienda, en lo único que piensan, mientras esperan en las colas del INEM, en las de Cáritas o en el anunciado desalojo de sus casas, es en buscar soluciones para sus vidas y las de sus hijos, además de despotricar contra los causantes de su situación.
Mientras tanto, el gobierno dando recortes y más recortes a las economías más débiles, a fin de sostener con ellos a quienes nos han endeudado de por vida, robando y malgastando sin piedad, así como a esos diecisiete gobiernos autonómicos, además del central; y lo que es peor, a esos sindicatos para que no tengan apuros económicos a la hora de preparar huelgas generales que tanto ayudan a la nación, y para cerrar esas compensaciones a los partidos políticos que amparados en una nefasta ley electoral son los causantes de muchos de nuestros males.
Me gustaría poder calcular los miles de millones que se ahorrarían, si las dichosas autonomías pasaran a ser solo diputaciones potenciadas, aunque sin cesiones de aquellas competencias que solo deberían pertenecer al Estado, sobre todo la educación, la sanidad y la justicia. Son incontables los paniaguados que viven del cuento autonómico, así como la cantidad de empleos, edificios, embajadas, consultores, vehículos, diputados, dietas, etc. que no sirven en la mayoría de los casos más que para alimentar votantes seguros.
¡No! No nos podemos imaginar el chorro de oro que eso cuesta, y que si se redujera a lo que debiera de ser, se acabarían las penurias por las que hemos pasado y pasan los humildes y la clase media; además, al haber créditos podría dar trabajo la mediana empresa, que es la base de la nación. También se lograría que acabase la permisividad de que gozan las autonomías. En las escuelas no se inculcaría el odio y el desprecio a todo lo español, que hasta hoy ha sido permitido por los gobernantes. Desgraciadamente, esto tal y como está todo, es un sueño, porque ni el gobierno, ni el rey como árbitro constitucional, tienen el valor y la equidad necesaria para acabar con este despilfarro económico, así como tampoco lo tienen para ilegalizar a partidos etarras que ya están gobernando en Vascongadas, gracias a la decisión del Tribunal Constitucional, ni con el separatismo vasco y catalán.
Todos los separatistas, creados a base de permisividad gubernamental, estarán viendo con placer como se aplauden mutuamente Artur Mas y Otegui, que ya tienen encargadas sus coronas de reyes independientes. ¡Ah! Juan Carlos tendrá que mandar arreglar la suya achicándola.
Mientras estas cosas ocurrían, Mariano soñaba con Merkel con la tijera en la mano, y el rey de cacería de elefantes o de lo que sea, aunque más bien de lo que sea; y una vez conocida su escapada, ensayando la mejor forma de pedir perdón a los españoles, con cara de niño cogido en falta y prometiendo que no lo haría más... sin comentarios.
Tanto el gobierno, como el rey, la milicia y todos los españoles hemos contemplado durante años y años como, a cambio de unos votos oportunos, cada vez se llevaban más dinero y más competencias los separatistas, y no importaba que estuvieran preparando la independencia, intentando borrar a España y a todo lo español, de su mapa autonómico… y todos tan contentos. ¿Y ahora qué?
Por todo ello, por lo que deberíamos aprender de los izquierdosos. Es un crimen que un puñado de facinerosos se coman nuestro dinero, otros maten a nuestra gente, y se les premie dándoles un gobierno y encima quieran acabar con España; una obra de más de quinientos años y que de ninguna manera pueden disponer de ella, porque no es suya, pertenece a todos los que somos, a los que han sido y a los que serán. Pero aunque parezca mentira, lo están consiguiendo con la complicidad de la mayoría.
Que Dios nos ayude, y que confunda a los pasotas, a los cobardes y a los traidores, que han consentido y consienten el latrocinio, la injusticia, la traición y la desvergüenza en nuestra patria… y añado, que si ésto es una monarquía parlamentaria, una democracia y un estado de bienestar, quiero borrarme de todo, porque es una puñetera mentira.»
Antonio Tejero Molina