lunes, 7 de enero de 2019

COMPONENDAS POLITICAS E IDEOLOGIA

Se hizo una ley de ‘Justicia Universal’ en España según la cual se podía acusar de genocidio a extranjeros aunque se hubiera efectuado ese genocidio contra ciudadanos no españoles.
La ley se tuvo que retirar cuando algunos acusaron a dirigentes de Israel, China y USA.
Se pretendía reconocer el Estado Palestino y se tuvo que evitar cuando las empresas sionistas y de USA plantearon un boicot a empresas españolas.

Syriza en Grecia montó un referéndum para decidir si se debía ceder a la UE en su imposición de recortes, ganaron el referéndum y luego tuvieron que hacer lo contrario.

El PSOE tenía en su propuesta un NO a la OTAN y cuando estuvo en el gobierno tuvo que apoyar el SI a la Otan.

El PP de Aznar estuvo muchos años aliado con el PNV y con el CiU de Jordi Pujol, para lograr mayoría de votos, pese a que Aznar es el más centralista de los políticos españoles.

El PSOE de Sánchez pretendía prohibir la venta de armas que pudieran ser utilizadas contra civiles, y ante la amenaza de Arabia Saudita de anular enormes pedidos de armas, ha tenido que renunciar a esa pretensión.

Los comunistas han gobernado junto al PSOE pese a que el PSOE es un partido del sistema absolutamente coordinado con el capitalismo global.

Podríamos dar miles de ejemplos de estos hechos, de pactos y miserias contra toda ideología cuando se gobierna.
Pero es un error creer que esta dicotomía es propia de la democracia, en realidad todos los sistemas de gobierno deben ajustar las ‘ideas’ a las ‘realidades’ para poder gobernar de una forma ‘posible’, y no utópica.
Incluso en el III Reich se pueden observar algunas actuaciones de este tipo, por ejemplo apoyando a regímenes como el Húngaro o Rumano pese a que en ambos se perseguía a los verdaderos ’fascistas’ como Szalasi o Codreanu.
El tema es por tanto asumir que el gobierno de un pueblo no es compatible con un purismo ideológico, lo que nos llevará a plantearnos el valor real de las ideas en una Revolución, y en concreto en el Nacionalsocialismo.
Veamos antes un ejemplo muy curioso: Cristo no dijo una palabra sobre como gobernar un país, la única vez que necesitó tratar un tema ‘político’, el pago de impuestos al Cesar, nos indicó ‘dad al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios’, lo cual no es muy explícito sobre como gobernar cuando el bien del pueblo exige medidas no muy acordes a una ética purista evangélica de ámbito personal.
Me decía un cristiano coherente que la solución es no gobernar, un cristiano estricto no puede ni debe gobernar porque para ello debería incumplir las normas éticas evangélicas. Lo cual nos llevaría a la jocosa solución ‘cristiana’ de dejar el gobierno a los capaces de no actuar como cristianos.
 
Algo similar pasa cuando decimos que el bien común, la Comunidad, es nuestro objetivo político frente al interés individual. El problema es cuando ese bien común nos lleva a medidas que son injustas para una serie de individuos honrados y sin culpa. Y eso pasa muy a menudo cuando se gobierna una Comunidad.
En resumen, el gobierno exige una ‘ética comunitaria’, no una ‘individual’.
Creo que el caso de Hitler muestra muy bien el marco de esa realidad: Durante todo el periodo de lucha por el poder Hitler nunca cedió en ideas y estilo. El ‘Mi Lucha’ ni los Puntos de Partido nunca se modificaron, y la educación interna del NSDAP siempre fue radical y la misma, sin renunciar a nada.
Solo cuando tuvo a su mando un partido serio, formado, riguroso y sin dudas en su idea, cuando llegó a la etapa de tomar el poder o gobernar, es cuando tuvo que pactar, pero siempre sabiendo
 
que SU propia idea era la que al final iba a gobernar.
Hoy se actúa al revés, se pacta y traicionan las ideas ANTES de empezar siquiera a tener 100 miembros, y se creen que si llegan a tener más podrán rectificar.
Lo malo no es pactar sino hacerlo sin estar seguros de mantener las ideas propias como las que al final de llevaran a cabo.
En la democracia las 'ideas' propias no existen, los partidos como el PSOE, PP, etc. solo tienen la idea de ocupar cargos de gobierno, bajo la vigilancia y las regulaciones del poder del dinero. Ellos no 'traiciona' ideas porque ni las tienen ni su objetivo es cumplirlas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

da tu opinion